Por supuesto, argentino queriendo ser francés o algo por el estilo
Todo empezó, como siempre, hace mucho tiempo. Primero era un espermatozoide que corría desesperado por llegar al óvulo. Ese fue mi acto más heroico y también el más despiadado. Ahí me hice cargo de mi humanidad. Maté a todos mis otros contrincantes. Hoy me encuentro saboreando este aire en las posibilidades marchitas de todos los otros espermatozoides. Hay miles de formas justificar este hecho. Pero la muerte de los otros es parte de nuestra existencia. Explicarlo, es simplemente un intento de resguardarse del pasado y por otra parte inexplicable. Ya que vamos a los inexplicables hay demasiado, casi todo es inexplicable, casi nada de lo que usamos sabemos bien como funciona, ni siquiera nuestro cuerpo, nuestra mente, el aparato de música en el que escucho estos sonidos que de alguna manera influirán en aquello que escribo, etc.
Otra vez un amigo me dijo no hay que tener miedo, todas las personas son más o menos parecidas en todos los lugares. Sea un millonario, o un administrativo del estado; hay la misma gente, circunstancias pequeñas los separan.
Otra vez un amigo me dijo no hay que tener miedo, todas las personas son más o menos parecidas en todos los lugares. Sea un millonario, o un administrativo del estado; hay la misma gente, circunstancias pequeñas los separan.

1 Comments:
A ver, amigo cuando postea algo más? La gente lo necesita!
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