La muerte del abuelo
Tristeza la llaman. Una sensación que nos embarga y no quiere olvido. Recuerdo, remembranza, suspiros, hormigueos, lágrimas, un pequeño vacío y un rato de incomprensión. Muerte la llaman y a su paso todos se detienen. El cortejo fúnebre tiene el tiempo de la muerte, lento, seguro, triunfal, magnífico y aterrador. Como un conquistador que triunfa. La finitud con todos sus oropeles. Así los recuerdos que un hombre nos dio se llenan de tristeza. El abuelo se mezcla con todos sus tiempos del recuerdo, con todas sus palabras y con todas sus imágenes. Así hoy recuerdo una foto mía con el abuelo, con la misma cercanía que mi imagen con la tierra en mi mano que se arrojaba sobre el féretro. Se mezclan todos mis recuerdos y todas de tanto en tanto se aparecen. El abuelo viviendo con dos mujeres y yo que no entendía porqué. El viaje en auto de Bariloche a Bs As dónde el abuelo tenía un puterío o se lo prestaba a las minas que tenía para que trabajen. También me aparece la imagen del abuelo joven en el hospital y mientras una mujer agonizaba gritaba por su hijo. El abuelo tomó su mano y le dijo acá estoy mamá. Y ella mientras tomaba su mano veía un tunel con luz. Veo la escena que el abuelo tantas veces me contó cuando vio cuatro gigantes que tomaban sopa a la distancia y luego se desdibujaron mágicamente; él era un niño. Lo veo al abuelo enamorado de una mujer no judía y que su familia y la de él se opusieron a que tuviera un romance a los 14 años. Se escapó del campo y se fue a Buenos Aires. Lo veo al abuelo como Jorge Arenales, vendiendo sandwiches en la expendedora automática (atrás de la máquina estaba el abuelo, simulando ser la máquina). Veo al abuelo trabajando de cobrador de Segba. Veo al abuelo acompañandome a practicar el viaje a la facultad para que no me perdiera. Veo al abuelo diciendome que siempre tuviera dos mujeres así no sufro. Lo veo al abuelo describiendo un viaje a Córdoba con Segba y que no les pagaban y comía lo que encontraba en el campo. Lo veo al abuelo en el ejército siendo colimba llendo a pedir la rendición de un gobierno de demócrático por parte del ejército. Veo al abuelo en su agonía. Lo veo al abuelo despidiéndose de mí y diciendome chau Guidito. Me veo a mí queriendo llorar y no pudiendo viendo una vida muy plena y tal vez demasiado larga. El abuelo en un féretro y yo empujando por Tablada ese cajón. Mientras el rito se realizaba. El jazan cantando mientras, como yo no lloro. se me caían unas austeras lágrimas.
Hoy soñé con el abuelo, 22 de Mayo del 2005. Iba con el abuelo en coletivo parecía cerca de Constitución o Retiro. El abuelo estaba my enojado porque se había tomado un taxi y lo habían llevado mal y cobrado como si fuera poco demás. El abuelo se baja del taxi y al despedirme le digo abuelo te quiero mucho. Y es así como hoy me levanté.
4 de Septiembre del 2005. Hoy el nombre del abuelo y sus hazañas revolotearon el día, la tristez se adueñó de a ratos y he sido llevado a las palabras, pensando en mi destino, en el mundo que me toca habitar y como de costumbre con pocas respuestas. Al tiempo es necesario darle el nombre apropiado y de alguna manera ese es mi objetivo. Hoy leí algo que me gustó el destino es un Dios con un velo negro.
Hoy soñé con el abuelo, 22 de Mayo del 2005. Iba con el abuelo en coletivo parecía cerca de Constitución o Retiro. El abuelo estaba my enojado porque se había tomado un taxi y lo habían llevado mal y cobrado como si fuera poco demás. El abuelo se baja del taxi y al despedirme le digo abuelo te quiero mucho. Y es así como hoy me levanté.
4 de Septiembre del 2005. Hoy el nombre del abuelo y sus hazañas revolotearon el día, la tristez se adueñó de a ratos y he sido llevado a las palabras, pensando en mi destino, en el mundo que me toca habitar y como de costumbre con pocas respuestas. Al tiempo es necesario darle el nombre apropiado y de alguna manera ese es mi objetivo. Hoy leí algo que me gustó el destino es un Dios con un velo negro.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home