Pequeña reflexión
Cae el sol como un demonio que no deja de lanzarme. Hacia donde o hacia qué son preguntas que ya no tengo intención de contestarme. A veces reflexiono por los caminos de mi propio pensamiento y cada vez con más frecuencia el silencio me responde. Biología (cuerpo que se mueve sin mucha intención), Psicológico (las trazas de una organización interna) y Social (el empuje del afuera). Lo psicológico es el medio camino entre el adentro y el afuera. Pero acaso en un bicho como el hombre es eso posible ¿Cómo diferenciar una reacción neuronal de un pensamiento? quién empuja a quién en su realización. Es el pensamiento el que empuja el movimiento y la comunicación entre neuronas o es el pensamiento el que obliga a trabaja a ese grupo de células.
Enigma, siempre silencio.
Hay veces que un grito interno renace, no se de donde. Pero me llena de emoción de una sensación arrolladora. Una vitalidad que nace de un hambre de vida que me desborda. Es acaso una reacción celular? Es una lectura de este mundo efímero que me emociona? Es acaso la extraña biología del amor que me conmociona y me hace parte de este universo sin ocaso?
De a ratos no sé a donde voy. De hecho casi todas las cosas importantes son fruto del azar. Ese demonio que siempre se encuentra a la vera del camino mostrándote cuan externos son los acontecimientos que gobiernan la vida. El éxito y el fracaso ligados a ese extraño dúo que es el azar y la necesidad. Retorno a viejos pensamientos ya mil veces pensados. Los mismo que no es igual. Pero al mismo tiempo todo aquello que fue creado es producto en parte de mí. Sin quererlo yo soy mi propia necesidad que se conjuga con ese demonio que es el azar. Ya lo dijo Woody Allen: lo mejor es tener suerte. Honro a la diosa fortuna y a todas las divinidades que gobiernan este mundo.
Enigma, siempre silencio.
Hay veces que un grito interno renace, no se de donde. Pero me llena de emoción de una sensación arrolladora. Una vitalidad que nace de un hambre de vida que me desborda. Es acaso una reacción celular? Es una lectura de este mundo efímero que me emociona? Es acaso la extraña biología del amor que me conmociona y me hace parte de este universo sin ocaso?
De a ratos no sé a donde voy. De hecho casi todas las cosas importantes son fruto del azar. Ese demonio que siempre se encuentra a la vera del camino mostrándote cuan externos son los acontecimientos que gobiernan la vida. El éxito y el fracaso ligados a ese extraño dúo que es el azar y la necesidad. Retorno a viejos pensamientos ya mil veces pensados. Los mismo que no es igual. Pero al mismo tiempo todo aquello que fue creado es producto en parte de mí. Sin quererlo yo soy mi propia necesidad que se conjuga con ese demonio que es el azar. Ya lo dijo Woody Allen: lo mejor es tener suerte. Honro a la diosa fortuna y a todas las divinidades que gobiernan este mundo.
