El tarado
Un gil me dice que mi trabajo esta mal hecho. Mi respuesta es cortés pero no deja de ser agresiva. Acá hago mi descargo real: Pelotudo de mierda, no leíste la bibliografía acorde al trabajo. Te dio fiaca leerlo, no te interesó y lo que planteas son boludeces. Mi respuesta es teórica .
He aquí la respuesta real:
Estimado Dr. XXX:
Le agradezco sus observaciones. Sin embargo me permito insistir en la relación existente entre algunos desarrollos de la terapia cognitiva y la ciencia cognitiva en la actualidad. Los autores que dan lugar a los nuevos tratamientos sobre depresión recurrente vienen fuertemente influenciados por autores procedentes de la ciencia cognitiva (tal es el caso de Teasdale). El mismo autor sugiere que la ausencia de relaciones entre la terapia cognitiva y la ciencia cognitiva, han sido motivos de preocupación y en la actualidad han dado lugar a nuevas investigaciones y nuevos tratamientos basados en esta conjunción.
Teasdale y Barnard (1993) desarrollaron un ordenamiento teórico integral con el propósito de compatibilizar el conocimiento de la ciencia cognitiva contemporánea y la teoría cognitiva clínica ejemplificada en la obra de Beck. Dichos autores proponen la existencia de nueve tipos de información, siendo que cada uno de ellos representa un aspecto diferente de la experiencia. Cada tipo de información se procesa por separado y tiene una reserva de memoria separada. El modelo propone la existencia de códigos mentales relacionados con dos niveles de significado, uno específico y otro genérico ... ( Salkoskis y Fairburn, 1996)
Los métodos para pensar la depresión en contextos culturales se han visto enriquecidos por algunos estudios cognitivos (Wexler y cols. 1994 y por Berenbaun 1992 a y b).
En consecuencia a lo descripto anteriormente, entiendo que el trabajo intentó conectar mi tema de tesis doctoral (La depresión entre los sectores medios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) con algunas de los conceptos descriptos en la materia.
Creo que la relación existe y no creo haber confundido la relación entre terapia cognitiva (marco teórico al que adscribo) y ciencia cognitiva (en la que esta materia es mi primer acercamiento). Simplemente mi trabajo hablaba de la influencia de algunos estudios cognitivos para enriquecer las conceptualizaciones teóricas en lo que hace al tratamiento y al diagnóstico de la depresión.
Sin más, lo saludo atentamente a la espera de sus comentarios y atento a las sugerencias que usted me haga para mejorar el contenido de mi trabajo en función de mi proyecto doctoral.
Teasdale, J.D. (1988). Cognitive vulnerability to persistent depresión. Cognition and Emotion, 2: 247-274
Segal, Z, Williams J.M.G. & Teasdale, J. D. (2002).Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Depression. New York: Ed. Guilford Press.
Salkoskis, P. y Fairburn, C. (1996). Science and Practice of Cognitive Therapy. Oxford. Oxford University Press. Traducido por el Lic. R.Rodríguez. Material de la materia de Psicoterapias II.
Wexler, B. E., Levenson, L., Warrenburg, S., & Price, L. (1994). Decreased perceptual sensitivy to emotion-evoking stimuli in depression. Psychiatry Research, 51, 127-138.
Berenbaun H.(1992 a). Posed facial expressions of emotion in schizophrenia and depression. Psychological Medicine, 22, 929-937.
Berenbaun H. & Oltmanns, T.F. (1992 b). Emotional experience and expression in schizophrenia and depression. Journal of Abnormal Psychology, 101, 37-44.
He aquí la respuesta real:
Estimado Dr. XXX:
Le agradezco sus observaciones. Sin embargo me permito insistir en la relación existente entre algunos desarrollos de la terapia cognitiva y la ciencia cognitiva en la actualidad. Los autores que dan lugar a los nuevos tratamientos sobre depresión recurrente vienen fuertemente influenciados por autores procedentes de la ciencia cognitiva (tal es el caso de Teasdale). El mismo autor sugiere que la ausencia de relaciones entre la terapia cognitiva y la ciencia cognitiva, han sido motivos de preocupación y en la actualidad han dado lugar a nuevas investigaciones y nuevos tratamientos basados en esta conjunción.
Teasdale y Barnard (1993) desarrollaron un ordenamiento teórico integral con el propósito de compatibilizar el conocimiento de la ciencia cognitiva contemporánea y la teoría cognitiva clínica ejemplificada en la obra de Beck. Dichos autores proponen la existencia de nueve tipos de información, siendo que cada uno de ellos representa un aspecto diferente de la experiencia. Cada tipo de información se procesa por separado y tiene una reserva de memoria separada. El modelo propone la existencia de códigos mentales relacionados con dos niveles de significado, uno específico y otro genérico ... ( Salkoskis y Fairburn, 1996)
Los métodos para pensar la depresión en contextos culturales se han visto enriquecidos por algunos estudios cognitivos (Wexler y cols. 1994 y por Berenbaun 1992 a y b).
En consecuencia a lo descripto anteriormente, entiendo que el trabajo intentó conectar mi tema de tesis doctoral (La depresión entre los sectores medios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) con algunas de los conceptos descriptos en la materia.
Creo que la relación existe y no creo haber confundido la relación entre terapia cognitiva (marco teórico al que adscribo) y ciencia cognitiva (en la que esta materia es mi primer acercamiento). Simplemente mi trabajo hablaba de la influencia de algunos estudios cognitivos para enriquecer las conceptualizaciones teóricas en lo que hace al tratamiento y al diagnóstico de la depresión.
Sin más, lo saludo atentamente a la espera de sus comentarios y atento a las sugerencias que usted me haga para mejorar el contenido de mi trabajo en función de mi proyecto doctoral.
Teasdale, J.D. (1988). Cognitive vulnerability to persistent depresión. Cognition and Emotion, 2: 247-274
Segal, Z, Williams J.M.G. & Teasdale, J. D. (2002).Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Depression. New York: Ed. Guilford Press.
Salkoskis, P. y Fairburn, C. (1996). Science and Practice of Cognitive Therapy. Oxford. Oxford University Press. Traducido por el Lic. R.Rodríguez. Material de la materia de Psicoterapias II.
Wexler, B. E., Levenson, L., Warrenburg, S., & Price, L. (1994). Decreased perceptual sensitivy to emotion-evoking stimuli in depression. Psychiatry Research, 51, 127-138.
Berenbaun H.(1992 a). Posed facial expressions of emotion in schizophrenia and depression. Psychological Medicine, 22, 929-937.
Berenbaun H. & Oltmanns, T.F. (1992 b). Emotional experience and expression in schizophrenia and depression. Journal of Abnormal Psychology, 101, 37-44.
